Te conté hace tiempo que, en un momento, perdí la oportunidad de ser compasivo. Fue un privilegio único que de una manera insensible pasó inadvertido. Una lección acerca de lo más “grave” que le puede suceder a alguien que busca entender la paradoja de la vida en una dimensión dual en donde se califica de bueno o malo a lo que sucede, como si fueran indicadores confiables. Ya sé que es reiterado este discurso y agradezco que tengas la disposición de escucha que te caracteriza. Espero que ésta novedosa experiencia personal, también te sea útil. aunque, te digo algo, ¡Me parece que escuchas en silencio, porque ya sabes todo!
La pregunta que desencadenó
el arrepentimiento se refería al significado de: Cosmovisión. Esa hermosa
palabra que, en mi opinión, tomé a la ligera, puesto que llevaba la inquietud
sincera de la persona que tenía un interés genuino e inocente por saber algo
que le había sido negado desde las costumbres férreas de su comunidad para
limitar el estudio, el conocimiento, y la investigación, como una parte vital
de la existencia. En mi esquema mental egoísta el significado era algo simple,
evidente, una pregunta que, en una convivencia prevista para tomar café, resultaba
superficial, siendo que una reunión de ese tipo implica tradicionalmente, un
intercambio valioso de experiencias. Te digo esto, porque hasta estos detalles
se pueden revalorar ante una pérdida irremediable. En un primer momento, la
cosmovisión puede ser una palabra cualquiera; usual e irrelevante. Sin embargo,
con mayor sensibilidad, realmente encierra un misterio enorme que resuena importante
para descubrir significados profundos en la experiencia humana. Involucra la
inmensidad de estrellas, galaxias, entes oscuros que se tragan la luz y retan los
límites de la comprensión, en un amplio contexto que invita a la arrogancia a
que se vista de humildad, cosa muy difícil para el ego de la gente, y más para
los que suponen tienen el conocimiento en sus manos.
Las historias
que surgen de esta palabra realmente constituyen un sinfín de disparates,
conclusiones a medias si mejor se entiende, ilusiones o prácticas que se
ostentan como LA manera de entender el QUE y el CÓMO de la vida misma, hasta
que se topan con el conflictivo PARA QUÉ que en ultima y primera instancia
mueve a la humanidad entera para dar a su existencia sentido y evolución.
Hay un montón de
teorías, supuestos, métodos, como herramientas del pensamiento, pero también
esfuerzos, calificados de anhelos ilusorios para descubrir verdades con el
poder de unificar un entorno que permita la convivencia sin la crueldad y
barbarie de la ignorancia; sin la agresión furiosa del miedo hacia toda
criatura viva que en medio de toda esta confusión compuesta de la muerte y la
vida en coexistencia.
Como si matar a
la muerte fuera posible, igual que la permanencia de la vida fuera una
incógnita. Mira, son una maravilla los hallazgos del cómo funciona algo, cuales
son sus componentes, qué implica su aplicación y uso en diversos medios y
circunstancias. Éstos qué y cómo, están inmersos en el gran marco de la
Cosmovisión tanto del individuo, como de una sociedad y si se quiere, del mundo
entero. Pero desde aquí se empieza a complicar el asunto con otras palabras
como- QUERER o CREER- que van más allá, y traen a cuento el POR QUÉ y el PARA
QUÉ de la búsqueda y del actuar humano. Sé que son cuestiones tan corrientes
que ya ni se les pone atención, y menos en el devenir cotidiano sujeto en
primer lugar a la lucha por la supervivencia básica. ¿¡Enfocar el significado
del COSMOS infinito y en expansión!? está fuera del alcance de la VISIÓN empequeñecida
por el sufrimiento y el dolor de la vida que me permito decir de una clase de
vida que pertenece a la tierra que se percibe firme, sólida, segura aun dentro
del caos.
Sí, Sí,
¿comprendo tus gestos de Incredulidad? ¿Hastío? ¿Compasión? Pero hoy te toca
escuchar, y en silencio, ¿cierto? Permíteme continuar. Sabemos que muchos se
dedican a entender el aspecto del hombre natural, es decir que con sus sentidos
calculan, indagan, exploran, y logran hasta comprobar, en un lenguaje críptico
para la mayoría, Leyes, certeza, y predicciones de suma importancia. No obstante,
al fin hombres en dimensiones ajustadas al espacio-tiempo, se avanza en la
investigación y con diversas teorías e ideas
complementarias, aunque desaprobadas, por la ortodoxia inflexible, se predicen once,
y en un esfuerzo admirable, muchas más dimensiones envueltas en encriptaciones
parciales. No obstante, en el transcurso
de urdir estos fragmentos, ha habido sueños, intuición diferente a los cálculos,
que señalan otros caminos; inducen a desafíos entre las comprobaciones, y la intuición,
palabra ajena en una jerga especializada que rechaza a una voz insistente llena
de paciencia y calma para ver hacia otras dimensiones, hacia otros significados,
que en diferentes épocas han derrumbado los castillos de naipes que creían
sólidos e inamovibles. De ahí que te he
convocado, si en un sendero hay tropiezos, porqué no intentar otros; recorrer
con el simple y más humano de prueba y error, discutido como no válido para un
lenguaje duro y objetivo, pero evidente en un lenguaje suave y de hechos contundentes
del deterioro en la convivencia pacífica y evolucionada. Que no indiferente al
desorden, que no insensible hacia la humanidad en dualidad constante de
calificar lo bueno y lo malo, correcto o incorrecto, que se vuelve destructivo;
manipulable de acuerdo con los intereses del momento, particularmente en lo que
se refiere al comportamiento y desarrollo humano.
Por eso es
desafiante enfocar una historia en tantas dimensiones. Por eso, mi pesar al no
haberme detenido a compartir lo poco que había yo entendido de la Cosmovisión en
los pueblos, la gente, y particularmente describir lo que había observado, a la
valiosa persona que quería entender a partir del escaso conocimiento y
cosmovisión propia. Sobre todo, porque sigue vigente la incertidumbre, y
resolución de problemas materiales, o la DUDA, como el oponente predicho desde
todos los tiempos, para destruir en otra dimensión sutil, a un humano en
desarrollo con la ambigüedad inherente pero ajena en otra dimensión para que
habite un ser humano superior, tan posible como cualquiera de las dimensiones probadas
o imaginarias en las que idealmente se decide existir ahora mismo. Hago un alto
para agradecer el gesto de ternura, o condescendencia, que me has dado.
Entiendo que escuchar con paciencia es complicado. Pero sólo un momento más:
La Cosmovisión
abraza a cada uno de los puntos de vista. ¡Actualmente más de ocho mil
millones! O para hacer más emocionante y retadora la construcción de historias en
otras dimensiones, se puede considerar otra palabra incomprendida o misteriosa:
la CONCIENCIA. Adquirida en etapas de autosuficiencia y amor propio. Reiniciar,
recalcular, revivir, las historias, aunque suene contradictorio, puesto que lo
pasado ya fue. Sin embargo, al parecer se vuelve con tanta frecuencia a las
viejas vivencias y recuerdos que se mezclan en el desorden y se los actualiza. Repitiendo
la necedad de permanecer “en reposo” pretendiendo enfrentar una ola de un mar embravecido,
insensibles como los muertos vivos de los juegos de zombis, exhalando odio
gratuito, con justificaciones y mentiras, o en contraparte, en el mejor de los
casos conscientes de esa necedad e indiferencia. En el saber que el actuar causando
daño SIN DARSE CUENTA, es el peor comportamiento que tiene las mayores
consecuencias adversas para sí mismo.
En fin, en la
temporal estancia de una persona, hay un punto de no retorno. Así que queda enfrentar
lo decidido, para dar claridad a la Cosmovisión que sea luminosa dentro de la
obscuridad densa que forma la mayor parte de lo inexplorado en las múltiples dimensiones
invisibles a nuestros ojos. Por lo que he expresado, gracias. Deseo en algún
otro momento ser escucha para ti; reconfigurar tu historia en otra dimensión
que se pueda integrar, y sea compatible. Posiblemente en unión, sea más
interesante, y divertida, la Cosmovisión unificada en la que estamos inmersos.
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